Por Blue*
El pasado 27 de agosto de 2020, la Deutsche Welle (DW) publicó el artículo »Inversiones chinas y el aumento del tráfico de jaguares en América Latina», en el cual menciona datos de una investigación que revela que los países de Sudamérica y Centroamérica que han recibido grandes inversiones chinas presentan tasas más altas de tráfico de jaguares.
El artículo de DW hace mención a una publicación en ‘Conservation Biology’, que indica que entre 2012 y 2018 se mataron más de 800 ejemplares de jaguares en América del Sur y América Central para enviar partes como mercancía de contrabando a China, según el estudio ‘Mercado ilegal de felinos silvestres y su conexión al desarrollo encabezado por China en América Central y América del Sur’, elaborado por Thays Morcatty, experta en tráfico salvaje en la Amazonía, que lideró dicha investigación.
Por su parte, el director de Fundación Blue Foresta, Eduardo Franco Berton, quien también fue entrevistado por DW, dio a conocer algunos datos de las investigaciones previas realizadas por la Red Ambiental de Información (RAI), y el seguimiento al tráfico de jaguares en la región latinoamericana.
Según le indicó Franco a DW, hubo un incremento de demanda de partes de jaguar en Bolivia, así como de detenciones que “coincidían en zonas donde estaban trabajadores de empresas chinas llevando a cabo la construcción de obras de infraestructura, puentes y carreteras”.
Corrupción y pobreza
En el artículo, DW indica que los países con niveles altos de corrupción, con inversión privada proveniente de China, y con un bajo ingreso per cápita tuvieron de 10 a 50 veces más incautaciones de artículos de jaguar que los demás países analizados.
A este factor se une la pobreza que puede motivar a la población local a involucrarse en actividades ilícitas. Sobre esto, Franco recordó a la DW el caso de un acopiador del municipio de San Joaquín, en el departamento de Beni, Bolivia, que “recolectaba todos los colmillos y luego se los vendía directamente al traficante chino”. En este sentido, subrayó el rol clave del intermediario “pues muchos no manejaban bien el español y su respaldo eran estas personas locales con las que trabajaban codo con codo”.

Un negocio dinámico y salto de la cadena
En la entrevista a DW, Eduardo Franco apuntó que después de las numerosas detenciones que se llevaron a cabo en Bolivia en 2018, la figura del intermediario se eliminó por el temor de los traficantes. “Al ser negocios ilícitos que se desarrolla en mercados negros, al igual que la droga, están en constante cambio, no son estáticos”, recordó, subrayando que se ha hecho “un salto de la cadena” en una actividad ilícita que no ha desaparecido pues “se hace directamente negocio con el cazador”.
*Publicado con datos de DWFoto de portada: jaguar (Panthera onca). Créditos: Eduardo Franco Berton